Nacimiento de Venus realizada por Sandro Botticelli
Las piezas de arte que no hay que perderse en uno de los museos más importantes del mundo
10 obras maestras de la Galería de los Uffizi de Florencia
Leila Firusbakht
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Cualquier viaje a Florencia debe incluir una visita a la Galería de los Uffizi, hogar de algunas de las mejores obras de arte del mundo.

Ubicado en un palacio construido por Giorgio Vasari en el 1560, por orden de Cosimo I de los Medici, el museo expone obras maestras del Renacimiento italiano, junto a obras de maestros alemanes, flamencos, holandeses y franceses. Las salas contienen cuadros de los Siglos XVI-XIX y la mayor parte de la colección son obras del periodo renacentista italiano, principalmente las pinturas.

Una visita completa a la Galería de los Uffizi requeriría un día entero, pero para ayudar a los que tienen menos tiempo, aquí te proponemos 10 obras de arte imperdibles

Nacimiento de Venus realizada por Sandro Botticelli

Deja que la belleza seductora de El nacimiento de Venus te fascine. Esta obra maestra de Sandro Botticelli representa a Venus saliendo del agua sobre una concha, arrastrada hacia la orilla por los Céfiros, es rica en significado y en referencias alegóricas a la antigüedad. Fue encargada por la familia Medici y pintada entre los años 1482 y 1485. 

En la misma sala se encuentra otra maravillosa y famosa obra de arte de Botticelli: Primavera.
Encontrarte frente a estos dos cuadros es una experiencia que no olvidarás fácilmente

La Anunciación de Leonardo Da Vinci

Una de las obras maestras más famosas e importantes del Renacimiento en las Galerías de los Uffizi: es la Anunciación  de Leonardo da Vinci (1472-1475). El cuadro representa el encuentro entre la Virgen María y el Arcángel Gabriel en una escena al aire libre, una notable innovación respecto a la tradición de la época. Leonardo pintó esta obra cuando era muy joven, junto a su maestro Andrea del Verrocchio, y podemos ver claramente el estilo de Vinci en el Ángel Gabriel, a la izquierda, en cuyo rostro se admira una clara similitud con otras obras, como la "Mona Lisa".
La obra lleva asombrando a los visitantes de los Uffizi desde el 1867, cuando llegó desde el monasterio de San Bartolomeo, y hoy se expone en la Sala de Leonardo, con una nueva disposición que realza su belleza.

En el mismo salón se encuentra la Adoración de los Reyes Magos, una compleja composición para el altar de la Iglesia San Donato en Scopeto, que Leonardo dejó inacabada al incorporarse a la corte de Ludovico Sforza en Milán. Por lo tanto, el cuadro es casi un esbozo, ¡pero seguro que es fascinante!

Tondo Doni de Michelangelo Buonarroti

El único cuadro de Michelangelo Buonarroti que se puede ver en Florencia: Tondo Doni, uno de sus primeros cuadros. Realizado en el 1504 para Agnolo Doni, con motivo de su matrimonio con Maddalena Strozzi, representa a la Sagrada Familia con San Juan Bautista.

Medusa de Caravaggio

Una sala entera está dedicada a la Medusa, una de las obras más famosas y poderosas de Caravaggio. Este dramático óleo sobre lienzo, montado sobre una placa de madera, fue encargado por el Cardenal Francesco Del Monte como regalo al Gran Duque Ferdinando I; el tema de la Medusa, alegoría de la prudencia y la sabiduría, era de hecho muy querido por la familia de los Medici.

En los Uffizi se exponen otras dos obras de Caravaggio: el Sacrificio de Isacco y Bacco, en los cuales los detalles están pintados con tanta maestría que parecen reales.

Los Duches de Urbino Federico da Montefeltro y Battista Sforza, de Piero della Francesca

Los Duques de Urbino de Piero della Francesca es un famoso retrato doble de Federico da Montefeltro y su esposa Battista Sforza, pintado entre los años 1465 y 1472. La obra corresponde al típico estilo italiano de retrato del Siglo XV, opuesto al estilo Flamenco que representaba a los sujetos en posición de tres cuartos. Las dos figuras destacan sobre un fondo de paisaje y los retratos son solemnes, ceremoniales e intemporales. En el reverso del lienzo, los duques son retratados mientras son llevados en triunfo en carros.

Madonna del Cardellino de Raffaello Sanzio

La Madonna del Cardellino es un cuadro fundamental del Renacimiento italiano y una de las primeras obras del joven Raffaello, que la pintó en el 1506 durante su estancia en Florencia, donde se inspiró profundamente en obras de Leonardo da Vinci y Michelangelo. El tema es la Virgen María que, sentada en una roca con un libro en la mano, dirige una tierna mirada a los niños que tiene delante, Jesús y un joven Juan Bautista, que sostiene un jilguero, símbolo de la pasión. 

La Galería de los Uffizi expone otras obras importantes de Raffaello Sanzio.

Venus de Urbino de Tiziano

La Venus de Urbino es una pintura sensual e intensa de Tiziano, que representa a una joven novia a punto de ser vestida para participar en el ritual conocido en Venecia como "il toccamano", una ceremonia durante la cual una joven tocaba la mano del novio para expresar su consentimiento al matrimonio. El escenario es una elegante sala típica de una rica casa veneciana del Siglo XVI.
El cuadro llegó a Florencia en el 1631, como parte de la dote de Vittoria de la Rovere, esposa de Ferdinando II de los Medici.

Una nota más curiosa: el perro dormido pintado a los pies de la cama es el mismo que se puede ver en El retrato de Eleonora Gonzaga, otra obra de Tiziano, expuesta en los Uffizi.

Majestad de Todos los Santos de Giotto

Giotto es considerado un precursor del Renacimiento. La Virgen con el Niño en el trono, rodeado de ángeles y santos fue realizada en la cima de su madurez artística y, durante más de un siglo, fue un modelo de inspiración para los pintores florentinos. 
La obra también es conocida como Majestad de Todos los Santos: "Majestad" porque, como otros cuadros similares, representa a María sentada en un trono, como una reina; "Todos los Santos" por el nombre de la Iglesia de Florencia para la cual ha sido creada.

Ángelo Musico de Rosso Fiorentino

La imagen que probablemente ya hayas visto en tarjetas postales y carteles por todas partes, es en realidad una famosa obra de Rosso Fiorentino, un fragmento de un retablo perdido. El cuadro, en el que aparece un ángel niño tocando las cuerdas de un laúd, es la original reinterpretación de Rosso Fiorentino de un tema tradicional.

Judith que decapita a Holofernes de Artemisia Gentileschi

Judith que decapita a Holofernes es una pintura de Artemisia Gentileschi, la primera mujer admitida en la Academia de Bellas Artes del Diseño de Florencia. El cuadro refleja la influencia de las obras de Caravaggio en Artemisia y es tan poderoso que durante mucho tiempo se le negó la posibilidad de ser expuesto en los Uffizi. Esta importante obra representa hoy la historia humana y profesional de una mujer en una época dominada por los hombres.