Una gaviota en Capraia
Photo ©Shutterstock.com / Gaia Fabbri
Las zonas ideales para observar las aves que se detienen en los humedales de la región entre mar, tierra firme e islas del Archipiélago
Los mejores lugares para la observación de aves en Toscana
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Toscana es un lugar privilegiado para la observación de aves, muchas zonas son lugares de tránsito de migraciones estacionales. Los humedales más importantes se encuentran en el Oasis de Massaciuccoli y en el Parque Regional de Maremma.

Versilia
Gaviota joven, Lago Massaciuccoli
Gaviota joven, Lago Massaciuccoli - Credit: Shutterstock.com / Di Marco Taliani de Marchio

El lago Massaciuccoli fue uno de los primeros lugares de interés ornitológico, con una tradición de 120 años de observación. Hay unas 300 especies de aves catalogadas. El área está protegida como reserva natural y acoge el tránsito de muchas aves en diferentes épocas del año.

Así, al comienzo del invierno, el zampullín de cresta y el cormorán se entregan a sus instintos depredadores pescando tencas y mújoles. La garza real, la garza, la garza blanca, la garceta y la agachadiza se mueven entre el pantano y los cañaverales. En invierno , es el turno de las avocetas reales y de los patos salvajes.

La llegada de la primavera anuncia la presencia de las ánades que viajan hacia el norte. Con ellos luego es el turno de las zancudas y del avetoro, un tipo muy raro de garza que cuenta en Massaciuccoli con la mayor población en Italia. No te pierdas el lento paso de la cigüeñuela y las temerarias inmersiones del águila pescadora a la espera de la gran migración otoñal

Maremma y Argentario

El Parque de Maremma también tiene varios humedales. Una de las rutas migratorias más importantes pasa por la Laguna de Orbetello, donde el cazador de imágenes puede observar el chorlito dorado, el ganso lombardo, el falcinelo y, sobre todo, la grulla y el flamenco. Por otro lado, cerca de Castiglione della Pescaia, un lago antiguo -ya conocido por los Etruscos y ahora un pantano, que toma el nombre de Diaccia Botrona - es el hogar del ganso salvaje, la grulla, el aguilucho real, la aguzanieves y el pinzón amarillo.

La reserva del Lago Burano, cerca de Capalbio, recibe la visita del pato real, la cerceta, el silbón, la gallareta, así como de la gran garza blanca y el halcón de pantano.

Montaña Amiata y alrededores

Hacia el interior, en dirección a las montañas Amiata, los bosques y campos que el antiguo volcán ha creado son un lugar habitual para observar muchas aves rapaces, entre ellas la esmirla, el falco vespertinus e incluso el milano real. Y hablando de aves rapaces, los que quieran observar el raro halcón borní deben ir a la zona de Roccalbegna, en el oasis de Capra Matilda y Bosque de los Rocconi, donde entre los árboles y cañones antiguos el rapaz va a anidar.

Archipiélago Toscano

Por último, no podemos hablar de observación de aves sin mencionar las islas del archipiélago toscano, que representan para las aves una especie de puente sobre el mar, a lo largo de sus rutas hacia el sur.

Al permanecer en las islas, evitan largos tramos en mar abierto y, al mismo tiempo, aprovechan las corrientes ascendentes del continente.

Todas las islas son importantes centros de tránsito. Cada año en Elba, el Centro Ornitológico Toscano organiza el seguimiento de la migración de aves rapaces en la cima de la Montaña Serra. En Capraia, el Stagnone, una cuenca de agua estacional, es una visita obligada para muchas especies migratorias, entre las que se encuentran las aguzanieves y las zancudas, así como la Isla Giannutri, donde anidan en gran número las gaviotas reales.