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Photo ©Matteo Dunchi
Numerosos trayectos para deportistas y turistas en bicicleta
Toscana en bicicleta: de los senderos de enduro a las pistas con vistas al mar
Ciclica
by Ciclica /es/autor/ciclica/

Desde las pendientes extremas para los apasionados de la gravedad y la adrenalina, hasta la red interminable de senderos blancos sin asfaltar, que pasa por carreteras secundarias con poco tráfico, para los profetas de la bici de carretera o gravel. Y además, tanta mountain bike, en base a la necesidad y considerando el territorio atravesado por las cadenas montañosas de Toscana. Para el turista en bicicleta más moderado, la región está esparcida de pueblos y ciudades de arte donde puedes llegar y visitarlos tranquilamente, además de utilizar los carriles de bicicletas por la Costa Toscana.

Manía por la gravedad

Los Apeninos ofrecen dos opciones principales para los apasionados del descenso en declive y del paseo libre. El Abetone Gravity Park es uno de los parques de bicicletas más grandes de Italia, servido por una telecabina que cubre un desnivel de 700 metros. Junto al parque se encuentra Doganaccia, lugar muy activo y servido por un teleférico que recorre 900 metros. Ademàas, hay otros desniveles que prometen emociones en la Montaña Amiata, en el extremo sur de la región. Servicios para el ciclista, sabores de montaña y la magia del antiguo volcán.

Entre Punta Ala y Castiglione della Pescaia en la costa y en el interior de Massa Marittima, se encuentra una de las "reservas" más sugestivas y equipadas para los amantes del enduro, con un toque de sabor mediterráneo para los acompañantes que quieran alternar con el relax y otros deportes. Las pistas de enduro de Rincine, en las montañas florentinas, presentan tramos practicables y otros más técnicos, muy conocidas por los aficionados. Completa libertad cerca de la capital toscana. 

E-Bike

Una hermosa naturaleza con la oportunidad de visitar pueblos y degustar los sabores locales, combinación perfecta para los turistas de e-bike. Recorrer en bici la tierra de pasaje entre las montañas y el mar, Lunigiana es el valle de los cien castillos. Donde en otoño, sus bosques se tiñen de tonalidades anaranjadas y rojas, mostrando su aspecto más fascinante. O pedalear respirando a pleno pulmón por el sendero Foreste Sacre del Casentino: siguiendo el trazado de un antiguo ferrocarril, en los senderos del bosque Lama, en los adoquines y en los caminos que utilizaban los carboneros.

Paraíso de las bicicletas Gravel

El Gravel en Toscana es muy importante, porque los míticos senderos blancos para recorrer son muchos y se encuentran por todas partes. La participación en la Eroica, la concentración en bicicleta histórica más famosa del mundo, y recorrer los Senderos Blancos, la clásica carrera profesional más al sur de Europa, ha transformado los recorridos entre Chianti, Crete Senesi y Val d’Orcia en territorios legendarios e irrenunciables en los cuales pedalear. Itinerarios, en algunos casos permanentes y señalizados, abiertos todo el año. En el centro de estas tierras en Siena, la Plaza del Campo es un lugar de descanso espectacular donde puedes saborear un rico café.

Carreteras y valles

El ciclista de carretera es un coleccionista de senderos secundarios con poco tráfico, así como de desniveles, curvas y buenos descansos. Prueba los caminos entre viñedos y cipreses entre Bolgheri y Castañeto Carducci, y luego continúa en un triunfo de curvas hacia Sassetta y Suvereto. Los 172 km del Gran Tour del Valle de Merse pueden recorrerse de una sola vez o por etapas, con un descanso obligatorio en la Abadía sin techo de San Galgano o por la noche en los bike hoteles de Casole d'Elsa. No olvides el verde Mugello, donde el paisaje campesino y de media montaña es el entorno perfecto para entrenarse.

Viajes lentos

La antigua Vía Francígena es el grande y fascinante carril de bicicletas que atraviesa todo el corazón de Toscana, de norte a sur, etapa tras etapa. También la costa completa el entorno sugestivo. Puedes pedalear por los carriles de bicicletas del promontorio de Argentario, atravesando la hermosa franja de tierra de Feniglia, un pinar y reserva natural que te lleva hasta la playa. En Versilia se encuentra el carril de bicicletas más "costero" de Italia: completamente bordeando el mar y ofreciendo innumerables posibilidades para improvisar un chapuzón.