Photo ©Valentina Dainelli
Fin de semana para toda la familia en Mugello
Diversión en familia con los niños en los alrededores de Florencia, entre historia y naturaleza
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7 km
Duración
2 días
Difficoltà
Fácil

La zona del Mugello es un destino familiar, adapto para niños de todas las edades, gracias al entorno verde y a los museos que ofrecen actividades para grandes y chicos. Además, la zona está muy cerca de Florencia y es fácil llegar por carretera: hay dos salidas en la autovía A1 para el Mugello, que son Barberino di Mugello, cerca del lago Bilancino, y Firenzuola-Mugello, cerca de la ciudad de Firenzuola en el Alto Mugello. En verano o en invierno, el Mugello puede ser una buena opción para un fin de semana bajo el signo de la diversión. Y que non se te olvide traer tu bicicleta!


DÍA 1
El Museo de los Niños y la bicicleta hacia Tortelli
Torre del reloj, Borgo San Lorenzo
Torre del reloj, Borgo San Lorenzo - Credit: Valentina Dainelli

El punto de partida es el Pequeño museo de los niños en Borgo San Lorenzo. El museo está ubicado dentro del Museo de la Manufactura Chini, dedicado a la famosa cerámica y al vidrio estilo Art Nouveau de la familia Chini, a finales del siglo XIX y principios del XX - las obras de arte más conocidas de la fábrica de cerámica de Chini se pueden encontrar en Viareggio.

Este Pequeño Museo de los Niños es único: antes de nada, ¡quítate los zapatos y luego, juega! Hay 7 salas con actividades diferentes, todas equipadas con juguetes (de aprendizaje), libros, colores y juegos educativos, como la Sala de lectura, con una gran selección de libros relacionados con el arte y cómodos agujeros donde los niños pueden esconderse y leer solos, la Sala de luz, donde se juega con diferentes tipos de luces (y sombras), o la Sala de la Ciudad Infinita donde construyes tu propia metrópoli usando bloques de madera y luces.

El museo está abierto los sábados y domingos, y la mayoría de los días festivos (cerrado en agosto), de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:30. La entrada cuesta solo 1,50 € por niño y 2 € por adulto y es válida durante todo el día.

Después de un par de horas en el museo, podéis tomar vuestras bicicletas y recorrer la ruta cicloturista hacia el Ponte a Vicchio. Esta ruta cicloturista, de unos 9 km de trazado llano y fácil de recorrer, sigue el río Sieve desde Borgo San Lorenzo hasta Ponte a Vicchio.

Los niños pueden ir en bicicleta de forma segura y por sí mismos porque es un camino sin tráfico, lejos de la carretera principal y casi todo en llano. Dependiendo de la edad de los niños, puedes hacer una parada para comer en Sagginale (a unos 4 km, en unos 30 minutos en bici) o en Ponte a Vicchio, en La Casa del Prosciutto (a unos 9 Km, en unos 70 minutos en bici); en ambos casos te recomendamos que reserves tu restaurante con antelación porque a los lugareños les encanta salir a almorzar en la zona.

Después de un buen almuerzo, es hora de volver a tu coche y conducir hasta Casa d'Erci en Grezzano, a las afueras de la ciudad de Borgo San Lorenzo (a unos 5 km en coche). Esta antigua granja es ahora un museo que conserva una gran colección de objetos y documentos pertenecientes a los campesinos y terratenientes de Luco y Grezzano. Hay todo tipo de herramientas agrícolas y de labranza para entender cómo era ser agricultor y/o campesino en el Mugello en el siglo pasado.

La Casa d'Erci es una auténtica casa de campo, con la original chimenea y el horno para el pan, que todavía se utiliza para preparar el pan y la schiacciata durante las fiestas locales. El museo está abierto por las tardes los sábados y domingos y organiza laboratorios para niños para aprender a hacer pan y pizza, pero es necesario reservar con antelación. Además, un gran jardín rodea el museo, donde los niños pueden jugar.

Si tienes tiempo, también puedes visitar el antiguo Molino Faini, situado a unos 200 metros antes de llegar a la Casa d'Erci. Fue fundado en el siglo XV y es propiedad de la familia Faini desde 1780, que dejó de utilizar el molino en 1988.

DÍA 2
Explorando la Scarperia medieval y sus alrededores
Museo de Leprino
Museo de Leprino - Credit: Valentina Dainelli

El segundo día comienza en Scarperia, uno de los pueblos más bellos de Italia; fue fundado en 1306 por la República Florentina y conserva su aspecto medieval, incluyendo parte de sus imponentes murallas. El punto de referencia de Scarperia es el Palazzo dei Vicari, que fue sede del gobierno, y que hoy alberga el Museo dei Ferri Taglienti o Museo de los Hierros de Corte.

El museo muestra una gran colección de cuchillos y herramientas de corte, recreando la historia de la larga relación entre Scarperia y la profesión de los cuchilleros, que comenzó en el Renacimiento. El pantalla interactiva y multimedia ayuda a los visitantes y a los niños a comprender la vida y la artesanía de los cuchilleros, incluyendo la importante invención del cuchillo automático, que tuvo lugar aquí.

Incluida en la entrada, puedes subir a la torre del reloj para ver Scarperia desde lo alto del Palazzo dei Vicari, y solicitar un visita guiada a un auténtico taller de cuchillería - tienes que reservar la visita con un suplemento de 2 € por persona. Además, no te pierdas el original mecanismo del reloj, que fue realizado por Filippo Brunelleschi.

Después del almuerzo, tienes dos opciones diferentes: para los amantes de la velocidad y de los karts puedes dar un paseo hasta el Circuito de Mugellino. Aquellos que no quieran hacer carreras, pueden conduciar hasta Sant'Agata. Este pequeño pueblo es una de las principales paradas a lo largo de la ruta llamada Camino de los Dioses y es el típico pueblo rural de la Toscana. La primera parada es el Centro de Documentación Arqueológica, situado junto a la milenaria iglesia parroquial, donde podrás conocer más sobre el Mugello en la Prehistoria: la exposición muestra interesantes hallazgos y paneles de aprendizaje, pero sobre todo, ofrece una reconstrucción a escala real de un pueblo prehistórico.

A continuación, visita el Museo de Leprino, una verdadera joya escondida. Esta exposición impresionante fue realizada hace décadas por Faliero Lepri, apodado Leprino, y representa el pueblo de Sant'Agata de 1920 a 1950. Leprino reconstruye en papel maché, y a escala, la vida de su pueblo, Sant'Agata, con personajes conmovedores: lo ves en el centro del pueblo vestido para ir a la escuela, mientras el barbero afeita, su madre prepara pasta fresca en la cocina. El Museo de Leprino va a ser la guinda de tu fin de semana en el Mugello.