Photo ©Matteo Dunchi
Ruta circular del Monte Forato
Monte Forato es un pico rocoso con dos cumbres, unidas por un gran arco natural abierto
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Duración
5 horas
Difficoltà
Impegnativa

Entre los numerosos senderos que suben a la cumbre de las montañas de Garfagnana, la ruta circular del Monte Forato se distingue por ser una de las más fascinantes. Monte Forato (Montaña Agujereada) es un pico rocoso con dos cumbres (1223 y 1209 metros) unidas por un gran arco natural abierto que siempre ha atraído a científicos y excursionistas.


Fornovolasco (483 m), es el punto de partida de nuestro itinerario, es un pueblo famoso por el pequeño río que la divide en dos partes. Comenzaremos el trayecto siguiendo las indicaciones de la Grotta del Vento y después cruzaremos el puente sobre el río Turrite.

Siguiendo el trayecto N.6, después de 1 km, se llega a una pequeña cueva: es la Cueva que Grita (la tana che urla) o cueva Vallisneri, una cavidad kárstica de 400 m de largo. Gracias a la experiencia que tuvo en esta cueva, el naturalista italiano Antonio Vallisneri (1661-1730) pudo demostrar en el 1715 el origen meteórico de los manantiales.

Poniendo la oreja contra la boca de la cueva, se puede oír un ruido muy raro, como si un hombre estuviera gritando. Según narra la leyenda, son los picos de un minero calmado por una dulce canción. Locamente enamorado de un hada, el joven minero la siguió hasta las oscuras profundidades de la Cueva, allí encontró el amor eterno pero tuvo que renunciar a la luz para siempre.

Monte Forato

Después de la Cueva que Grita, llegamos al cruce entre el trayecto 12 y el trayecto 6. Ambos conducen al Monte Forato, aunque el trayecto 12 es más adecuado para los excursionistas entrenados. Se puede escalar la montaña caminando por el trayecto n°6 y luego bajar por el n°12 (o viceversa).

El arco natural del Monte Forato fue formado por la erosión del viento y el agua que excavó la roca caliza. Se extiende a lo largo de 32 metros y tiene una altura de 25 metros, mientras que el espesor de la roca que forma el arco es de unos 8 metros. Estas dimensiones lo convierten en uno de los arcos naturales italianos más grandes. La leyenda dice que San Pellegrino estaba rezando en el bosque, cuando espíritus, demonios y duendes lo atacaron. Él levantó su cruz, y las criaturas se escaparon al cielo, huyendo hacia el mar, y generaron un gran agujero en la Montaña.

Cuando se mira desde algunos puntos, el arco crea un "efecto de doble puesta, o salida, del sol", cuando el sol cae detrás del arco y pronto reaparece en el agujero de abajo por poco tiempo.

Una vez de vuelta en Fornovolasco, es posible detenerse para visitar la Grotta del Vento, una de las grutas turísticas más conocidas del mundo. Pero, si queremos llegar directo a la carretera, a pocos kilómetros de Fornovolasco, encontramos el Eremo de Calomini, un antiguo retiro religioso encaramado en una impresionante y escarpada pared rocosa, donde la Virgen María apareció a una joven pastora en una visión.