Photo ©Comune di Altopascio
Altopascio
La localidad del pan, un pueblo encantador a lo largo de la Vía Francígena

Altopascio, un lugar conocido desde hace siglos por todos los peregrinos que recorren la Vía Francígena, es una pequeña ciudad curiosamente famosa por su pan: de hecho es llamada la "ciudad del pan", debido a que mantiene la antigua tradición de los cereales transmitida a lo largo de los siglos. 

Altopascio es hoy un importante municipio situado en el territorio de la Llanura de Lucca. Su característica posición como centro de carreteras entre varios territorios la hizo famosa especialmente en la Edad Media y actualmente sigue siendo un elemento importante del lugar.

El centro histórico conserva obras de gran valor artístico como la Iglesia San Jacopo, construida en el 1100, durante el período de mayor esplendor de la Orden de los Hospitalarios.
Junto a la iglesia se encuentra el imponente campanario de origen de románico-lucca, construido en el 1280, que aún conserva su aspecto medieval de una fortaleza.
Te aconsejo visitar la Plaza de los Hospitalarios, el lugar más sugestivo del centro histórico que conserva en el centro un interesante pozo de forma octogonal.

Al lado de la iglesia se encuentra el Hospital Altopascio, una verdadera institución asistencial llevada a cabo bajo la Orden de los Hospitalarios de los Frailes de San Jacopo. Éstos, desde la segunda mitad del siglo XI, envueltos en sus característicos mantos negros, eran conocidos como los Caballeros del Tau: el símbolo de la orden recordaba el bordón del peregrino porque se ocupaban de los caminantes y peregrinos de la Vía Francígena, transformando la simple recepción en un refugio médico especializado.
La novedad de esta asistencia fue precisamente el aspecto sanitario de estos cuidados, realizada también con la ayuda de personal competente, como médicos y cirujanos laicos. 

Continuando en el centro de la ciudad, se puede visitar la Colección Histórica de Altopascio ubicada dentro de la Logia de los Medici, construida durante los años 1472-75. La logia, que se encuentra frente al Peregrino, es el elemento arquitectónico de emergencia de la Plaza Garibaldi, antigua plaza del mercado. La interesante colección documenta la historia de Altopascio y de todo su territorio circunstante.

La Reserva Natural del Lago Sibolla fue creado para proteger este pequeño pero significativo humedal: se extiende por unas 60 hectáreas en el municipio de Altopascio y representa, desde el punto de vista florístico, uno de los biotopos pantanosos más importantes en Toscana. El lago, que ha permanecido incontaminado, da una buena idea de cómo eran los cercanos Pantanos de Fucecchio y Bientina antes de las recuperaciones de tierras durante el siglo pasado. 

Altopascio está atravesado por la Vía Francígena: llegada de la Etapa 28 (desde Lucca hasta Altopascio) y se parte de la Etapa 29 (desde Altopascio hasta San Miniato).

Una tradición muy antigua es aquella del Pan de Altopascio, un producto tradicional y sin levadura. Para la fermentación se utiliza una masa especial llamada "la sconcia" y, como en la mejor tradición toscana, es estrictamente sin sal. El producto se obtiene de la elaboración de harina de trigo, tipo 0, levadura natural y agua, uno de los secretos de su apreciado sabor.