Photo ©Stefano Puzzuoli
Calci
Un pueblo encantador en un valle rodeado de numerosos olivares e iglesias antiguas

Calci se encuentra a pocos kilómetros de Pisa, al pie de las Montañas de Pisa y en el centro de Valgraziosa, un anfiteatro natural que acoge en sus laderas los pueblos que juntos constituyen Calci.

Debido a su posición estratégica y a la presencia de la cercana Fortaleza Verruca, Calci siempre ha estado involucrado en las sangrientas guerras entre Pisa y Florencia. Una vez superados los problemas de la época medieval, a partir del Siglo XVI el pueblo comenzó a desarrollarse alrededor del curso del torrente, donde hasta el siglo pasado funcionaban más de un centenar de molinos. Aún hoy es agradable pasear disfrutando de la belleza natural de este valle, cuyo clima templado te permite visitarlo en todas las estaciones del año.

Hoy en día la sede municipal de Calci es La Pieve, que toma su nombre de la Parroquia de los Santos Juan Evangelista y Ermolao. Es un edificio de finales del siglo XI de estilo románico-pisano, rodeado de terrazas de olivos y dominado por la Montaña Serra.
Desde esa altura, en los días despejados, se pueden admirar vistas que van desde Pisa hasta las islas del Archipiélago. 

Una vez en la zona deberías absolutamente visitar la famosa Certosa Monumental y el Museo de Historia Natural y del Territorio de la Universidad de Pisa.
Fundada en el Siglo XV gracias al legado de un comerciante armenio, Certosa es un complejo monumental de estilo barroco formado por un gran patio utilizado por la comunidad y para comunicar con el mundo exterior y una serie de edificios en los que se encuentran celdas, huertas y salas dedicadas a las costumbres de Certosa. 

Habitado por monjes cartujos hasta los años 70, Certosa hoy en día está abierta y se pueden visitar las celdas de los monjes, cada una de ellas con un pequeño jardín y un taller de trabajo manual, los claustros, las logias, el refectorio para los almuerzos dominicales, las habitaciones de los huéspedes para las visitas del Gran Duque, la antigua farmacia para la producción y venta de medicamentos y la biblioteca que contiene numerosos manuscritos raros y textos antiguos.

Desde el 1979, la parte occidental del complejo ha sido utilizada gratuitamente por la Universidad de Pisa, que ha abierto el Museo de Historia Natural, uno de los más antiguos del mundo. En su interior se conservan colecciones paleontológicas, mineralógicas y zoológicas, así como una galería de cetáceos entre las más grandes de Europa, nuevas salas dedicadas a los dinosaurios y un importante acuario de agua dulce.

En una posición dominante y estratégica en las Montañas de Pisa se encuentra una fortaleza que a lo largo de los siglos ha sido protagonista de la historia de este territorio y de la larga guerra entre Pisa y Florencia: la Fortaleza Verruca, que formaba parte de un sistema de fortificaciones entre las cuales había un código de comunicación basado en sábanas, humo, banderas y fuego de artillería.
Fue construida en el Siglo XIII sobre un espolón rocoso, en el lugar de una fortificación precedente, fue modificada y ampliada varias veces a lo largo del tiempo y permaneció activa como estructura militar hasta el 1503, en la caída de Pisa.

Durante la primera semana de agosto, en honor al Santo Patrón, San Ermolao, se organiza la feria histórica de Calci. El pueblo cobra vida con mercados de artesanía, conciertos, exposiciones de arte, carruseles y una lotería tradicional en la Plaza del Municipio.

Calci se encuentra a lo largo del Camino del Aceite de las Montañas de Pisa, que se caracteriza por antiguos olivares en terrazas y es la zona de producción del preciado Aceite de Oliva Virgen Extra "IGP Toscano - subzona Montañas de Pisa", obtenido de aceitunas de las variedades Frantoio, Leccino y Moraiolo, recogidas a mano y prensadas en frío.