Capannoli
Entre las Colinas de Pisa, la Edad Media y los vuelos ultraligeros

El pueblo de Capannoli, de origen medieval, está situado en la ladera de una colina que domina el valle del río Era. Encontrándose en una posición de gran importancia en la antigüedad, Capannoli se desarrolló primero como un pueblo fortificado y luego se convirtió también en un centro de intercambios comerciales. El panorama que rodea el pueblo es el de las armoniosas Colinas de Pisa y de Valdera, que se caracteriza por sus  viñedos, olivares y frutales, y sus numerosos itinerarios para recorrer en bicicleta, a pie o a caballo.

Capannoli forma parte del Camino del Vino de las Colinas de Pisa, un trayecto que pretende valorizar toda la zona combinando el buen vino que se produce en ella con los productos locales y el patrimonio histórico-artístico.

En la cima de la colina llamado "castillo" - donde una vez se encontraba la fortaleza - se puede visitar la Villa Baciocchi, un edificio de estilo barroco tardío y neoclásico anexado a un Jardín Botánico donde se encuentran 160 tipos de plantas exóticas, algunas de ellas antiquísimas de varios siglos. En Villa Baciocchi también se encuentra un Museo Zoológico y un interesante Centro de Exposiciones de Documentación Arqueológica, perfectos para profundizar la historia de este territorio desde la prehistoria hasta la Edad Media, con una sección dedicada a los hallazgos etruscos provenientes de las necrópolis más cercanas. 

También puedes visitar la importante aldea Santo Pietro Belvedere, donde todavía es posible apreciar la típica estructura urbana medieval de un pueblo castellano. Cerca está situado el Aeródromo de Valdera donde hay una escuela de vuelo del Aero Club Pisa especializada en aviones ultraligeros.

En los alrededores de Capannoli, en Tierras de Pisa hay otros interesantes lugares artísticos y naturalísticos para visitar. Siguiendo el Camino del Vino de las Colinas de Pisa, que incluye Valdera y Valdarno Inferiore, hasta Val di Cecina, se entra en los viñedos de Terricciola, un antiguo pueblo de origen etrusco. Además del vino, en la zona se pueden apreciar otras especialidades como el aceite de oliva virgen extra, las trufas y el queso pecorino. Y hablando de sabores, vale la pena visitar Forcoli, una aldea del Municipio de Palaia, que cuenta con una larga tradición en la búsqueda de setas y trufas.

En Crespina Lorenzana, una localidad conocida por su animada actividad florícola, se encuentran numerosas villas, testigos de épocas gloriosas, como la Villa Belvedere, en una posición panorámica con un jardín inglés y un hermoso invernadero para limoneros y la Villa-Museo Carlo Pepi, que perteneció al famoso crítico de arte y está abierta al público que puede visitar la importante colección de arte contemporáneo.

Dentro del parque de Villa Baciocchi, el segundo domingo de septiembre, se realiza la tradicional Feria Nacional de los Pájaros. Este es un evento que se celebra desde hace más de 60 años y que atrae a agricultores de toda Toscana. Entre los concursos de canto y las exposiciones de mercado, la feria es una de las más completas del sector zootécnico.

Las colinas de Pisa son únicas también por la variedad de productos que ofrecen, fruto del trabajo milenario de los agricultores que desde siempre cultivan estas tierras. Muchas bodegas producen el Bianco Pisano de San Torpè, un vino DOC típico de la provincia de Pisa, caracterizado por un aroma vinoso y vivo y un sabor seco y armonioso. Además de los vinos, aquí se producen excelentes fiambres y quesos que se ofrecen como sabrosos aperitivos en las tabernas del centro.