Carmignano
Entre parroquias y villas del siglo XVI en las armoniosas colinas de Montalbano

Carmignano se extiende entre las armoniosas colinas de Montalbano y, además del pueblo del cual el Municipio toma su nombre, está formado por varias aldeas que contribuyen en modo importante a delinear su identidad, entre ellas Artimino, Bacchereto, Comeana, La Serra, Poggio alla Malva, Santa Cristina a Mezzana, Seano y Verghereto.

Las aldeas en Carmignano están diseminadas de villas, parroquias e iglesias de gran importancia artística, algunas de las cuales guardan  verdaderos tesoros. Una vez por aquí es realmente el caso para visitar la Iglesia de los Santos Michele y Francesco del siglo XIII en Carmignano, donde se encuentra una de las obras más famosas de Pontormo, la Visitación. Es también importante visitar  la antiquísima  Parroquia San Leonardo, en las afueras de Artimino, uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura románico-lombarda en Toscana; también está la bella y austera Abadía San Giusto al Pinone (actualmente cerrada al público pues necesita trabajos de renovación).

Otra característica de Carmignano es la presencia de algunas residencias majestuosas que aún se encuentran en Artimino, la espléndida Villa de los Medici La Ferdinanda, como también la Villa Trefiano del siglo XVI construida en la zona por Buontalenti. La campagña está diseminada de restos arqueológicos significativos, como la Tumba etrusca de Montefortini en Comeana, la Necrópolis en Prato Rosello y Pietramarina, para finalmente llegar al Parque Arqueológico de Carmignano (siempre en Artimino). Los apasionados de arte contemporáneo estarán muy entusiasmados porque en Seano se encuentra uno de los más prestigiosos complejos de esculturas al aire libre de Europa dedicados a un solo autor: el Museo Parque Quinto Martini.

Carmignano sabe sorprender también desde el punto de vista culinario, varios restaurantes te hacen redescubrir los sabores antiguos de la cocina casera y degustar los excelentes vinos producidos en esta zona, de los cuales se puede documentar - a partir de la historia del más prestigioso, el Carmignano DOCG - en el Museo de la Viña y del Vino.

Si eres una persona que necesita de una excusa para visitar un lugar, la oportunidad perfecta podría ser entre finales de septiembre y principios de octubre, cuando cada año se celebra la tradicional Fiesta de San Michele, cuyo ápice es el popular Palio dei ciuchi, un desafío entre cuatro barrios que compiten por la victoria en cuatro carreras a lo largo de un circuito en Plaza del Municipio.