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Cortona
UNO DE LOS PUEBLOS MÁS BELLOS DE ITALIA, TIERRA DE NUMEROSAS LEYENDAS

Cortona es una pequeña y acogedora ciudad situada en el relieve montañoso entre Valdichiana y el valle del Tíber. Fue un centro etrusco  muy importante, tanto que sus antiguos asentamientos todavía presentan sus característicos 2 km de murallas del siglo V a.C.

Es un pueblo muy pintoresco por su arquitectura típicamente medieval, formada por edificios antiguos, estrechas calles empedradas, pequeñas tiendas de artesanía y restaurantes tradicionales toscanos.

El nombre de Cortona está atestiguado en etrusco en forma de Curtun en una inscripción votiva de bronce del siglo III a.C., encontrada en la ciudad misma.

En el centro histórico puedes visitar la hermosa Catedral Santa Maria Assunta, construida en el 1456. En el 1480, el arquitecto Francesco di Giorgio Martini comenzó la construcción, a las afueras de la ciudad, del Santuario de la Madonna de las Gracias al Calcinaio.

Cortona tiene numerosos museos y obras de arte, vale la pena visitar el Museo de la Academia Etrusca, donde se conservan hallazgos históricos únicos. Igualmente notable es el Museo Diocesano, que recoge tesoros como la Anunciación de Beato Angélico y la Deposición de Luca Signorelli. No debes perderte el área arqueológica de Cortona, la Fortaleza de Girifalco y la Abadía de Farneta.

Puedes descubrir San Francesco a Cortona a través de un corto paseo que comienza en el centro de la ciudad y llega al famoso monasterio franciscano Le Celle. Además, puedes pasear por las villas y jardines a lo largo del camino de las flores que lleva hasta Arezzo

La ciudad está atravesada por Vía Romea: una etapa de 24 km que parte de Castiglion Fiorentino, que el Parque Arqueológico de Sodo y llega a Cortona.
El parque arqueológico de Cortona incluye importantes monumentos de la época etrusca y romana presentes en el centro histórico y en el territorio: en el interior de la ciudad se puede ver el sistema de las poderosas murallas etruscas, que rodean toda Cortona, y las numerosas cisternas de la época romana.

En el territorio permanecen imponentes edificios funerarios de la época etrusca, conocidos como Meloni y Tanelle. Entre ellas destaca el túmulo II del Sodo, con su espectacular escalera-terraza decorada con grupos escultóricos y elementos arquitectónicos que recuerdan a Oriente.

Un momento perfecto para visitar Cortona es en verano, aprovechando la oportunidad del Cortona On The Move, un festival de fotografía contemporánea cuyo período de exposición va desde mediados de julio hasta principios de octubre.
Cada año en agosto y septiembre, regresa
Cortonantiquaria, una de las exposiciones de antigüedades más perdurables de toda Italia.

La gastronomía de Cortona se remonta a las tradiciones campesinas y en muchos restaurantes locales, todavía hoy, encontramos antiguas recetas del pasado.
No hay que perderse, entre las especialidades: los picatostes negros de hígados toscanos, pici (pasta casera) con salsa de carne y pappardelle con liebre, sopa de pan y las clásicas alubias guisadas. Entre los postres típicos de Cortona, recomendamos el castagnaccio (pastel de castañas) y los buñuelos de arroz.