Photo ©I, Sailko
Filattiera
Un pueblo en alta Lunigiana donde se pueden encontrar in vitro todos los vestigios de esta antigua región

El pueblo de Filattiera que conocemos hoy en día es el resultado de la estratificación de usos y costumbres de poblaciones diferentes que a lo largo de los milenios han habitado en el Valle Magra, donde hay indicios de los Ligures,# de los Romanos,# de los Bizantinos, de los Longobardos hasta llegar a la época de dominación por Malaspina.

El pueblo se encuentra entre el monte y las colinas, está situado en la parte más alta en  Lunigiana y es una parte integral del Parque Nacional de los Apeninos Toscanos-Emilianos, siendo de esta forma, un punto de partida ideal para quienes desean explorar su belleza natural. El nombre Filattiera proviene del término Fulacterion, con la que los bizantinos indicaron las fortificaciones posicionadas como barreras en puntos estratégicos. Esto explica cuales fueron los orígenes y las características principales del pueblo, que aún conserva intacto el primer asentamiento del siglo XIII. Allí se encuentran la Iglesia Castrense San Giorgio, la Torre de vigilancia y, perfectamente intuido, el desarrollo que llegaría en los siglos siguientes con la construcción del Castillo de los Malaspina, de la Iglesia y del antiguo Hospital San Giacomo.

El paisaje de Filattiera se caracteriza por su panorama campestre clásico, el fondo del valle está recubierto por una serie de antiguas terrazas fluviales donde aún se cultivan forraje y maíz. En cambio, en la colina se puede admirar, entre los cultivos de trigo, cebada, viñedos y olivos, una serie de espléndidas villas y ruinas.

Entre las diferentes iglesias de la zona destaca sin lugar a dudas la bella Parroquia Sorano, espléndido ejemplo de arquitectura románica. La primera documentación de este edificio se remonta a una bula papal del 1148. La parroquia está situada en el fondo del valle, en un punto en el que ya en la época prehistórica hubo un importante asentamiento prehistórico. No es casualidad que en las cercanías del lugar de culto se hayan encontrado algunas estatuas de la estela que atestiguan la presencia de pueblos residentes en esta zona desde la Edad de Bronce. Excavaciones arqueológicas recientes han encontrado los restos de un pueblo romano, y luego una mansio al servicio de la importante vía de comunicación que conduce al Paso de Cisa.