Photo ©Luana Spagnoli
Gallicano
Tierra fronteriza donde puedes perderte entre los verdes bosques de Garfagnana

El área donde surge Gallicano es una  tierra fronteriza desde la Edad Media, donde las pequeñas localidades han sido rebeldes o sumisas durante siglos en los intereses conflictivos de tres estados: la República de Lucca, la dominación de los Este en Garfagnana y la Señoría Florentina, que a partir del 1347, tomando el control de Barga, se colocó entre las tierras de Lucca y de los Este.

Situado al pie de la Montaña Pania, entre verdes y boscosos valles, Gallicano y sus aldeas son acogedores porque combinan a sus relajantes paisajes forestales el placer de visitar una serie de pequeños pueblos típicos de Garfagnana, que permanecieron intactos en el tiempo. También hay obras de arte de cierto valor, como el notable retablo de terracota vidriada atribuido a Andrea de la Robbia, que se encuentra en el interior de la Catedral San Jacopo, construida en el antiguo encastillamiento de Gallicano.

También vale la pena mencionar el panel pintado por Simone Carretta en el Siglo XVI, que puedes ver en la Iglesia San Pietro en Trassilico, un pueblo literalmente inmerso en los bosques de Garfagnana. Las elaboraciones de hierro forjado y pietra serena son muy interesantes: la tradición artesanal fue favorecida por la riqueza de las aguas de los torrentes y por la presencia de minas y canteras.

Garfagnana, con el Medio Valle del Serchio, es una zona fascinante, un territorio encantador entre los Alpes Apuanos y los Apeninos Toscanos-Emilianos, repleto de pueblos y tradiciones históricas para descubrir.

Una de las localidades más conocidas es Castelnuovo di Garfagnana, el pueblo que acogió al poeta Ludovico Ariostoentre los años 1522 y 1525. No es casualidad que la Fortaleza Ariostesca se haya convertido en el símbolo de la localidad, y que ahora albergue las oficinas municipales, el archivo histórico y el Museo Arqueológico del Territorio de Garfagnana.

Entre otros autores famosos, Shelley y Byron también se enamoraron de Garfagnana, en particular de Bagni di Lucca, el famoso centro termal frecuentado desde los tiempos de los antiguos romanos.

Por último, el Puente Maddalena, también conocido como Puente del Diablo, en Borgo a Mozzano, es muy impresionante. La leyenda narra que esta estructura arqueada se construyó con la ayuda del diablo.

Por último, cabe mencionar algunas de las figuras históricas que emergen de los archivos de Gallicano, lugar de nacimiento de fascinantes protagonistas de la vida cultural del pasado, como Domenico Bertini (1417-1506) que se elevó a los honores de la República de Lucca y fue también importante en la Cancillería Papal (en la época de Nicolás V y, como secretario apostólico, para Sixto V e Inocencio VII).

Bertini, que encargó valiosas obras de arte, puede ser visto como un patrocinador del escultor Matteo Civitali de Lucca. Antonio Vallisneri (1661-1730), médico de la corte de Carlos IV de Habsburgo y naturalista vinculado a los descubrimientos sobre los orígenes de los fósiles y la reproducción de los insectos,hasta el punto de que algunos lo consideran un precursor de las teorías de la evolución. Nació en la aldea Trassilico como el físico Leopoldo Nobili (1785-1835), un conocido estudioso en el campo magnético y termoeléctrico.

Durante el año, los amantes del folclore encontrarán en Gallicano varias oportunidades para asistir a eventos típicos importantes. Entre ellos aconsejamos, durante el período navideño, la Santa representación y matanza de los inocentes, una forma de teatro popular entre lo sagrado y lo profano; la Befanata de questua, para la cual cada pueblo de Gallicano se muestra en una versión diferente y que consiste en ir cantando de puerta en puerta por las casas para recibir las ofrendas de los habitantes.

Además, en la plaza principal de Gallicano, se puede apreciar siempre la tradición de la hoguera que se realiza el último día de Carnaval, durante la cual, en un rito propiciatorio, se quema un fantoche.

A lo largo de una sombreada pista realizada cerca del río Serchio, se puede jugar al Tiro de la Forma, un antiguo juego de origen pastoral, regido incluso por estatutos medievales.

El verano en Gallicano ofrece, todos los fines de semana, sabrosas ferias gastronómicas, que se celebran principalmente en establecimientos deportivos, donde también se puede asistir a la Fiesta de los Pueblos y de la Gente. El 25 de julio se celebra la fiesta de San Jacopo, patrono del pueblo, a quien se dedica un tradicional Palio, en el cual los antiguos barrios se desafían entre sí con el desfile de carrozas alegóricas de papel maché. En agosto se celebran Espectáculos religiosos sugestivos en las aldeas de Cardoso y Verni.

Por último, hay que recordar el papel de los galardonados lanzadores de banderas de Gallicano, que con sus coloridas actuaciones contribuyen a avivar los varios espectáculos.

En las mesas de Gallicano nunca falta la focaccia leva, una focaccia leudada de aproximadamente 1 cm de altura que se elabora con unos sencillos ingredientes: harina, levadura, sal y agua. Luego, se añaden a la mezcla leche, aceite y patatas. Todo se cocina en ollas de hierro y se acompaña con fiambres y quesos locales. ¡Realmente sabroso!

La focaccia leva también se puede comer con la minestrella, una receta típica del lugar: se trata de una sopa tradicional hecha con hierbas silvestres, hierbas aromáticas y legumbres.