Montalcino
El pueblo del Brunello: una joya del arte e historia inmerso en Val d’Orcia

Montalcino es una joya de arte e historia inmerso en las colinas del Val d'Orcia. Este pueblo medieval revela inmediatamente al visitante su antigua estructura militar, surcada como está por estrechas y empinadas calles que ofrecen extraordinarios panoramas. Montalcino es también conocido como el pueblo del Brunello. De hecho, en estas tierras nació uno de los vinos más famosos del mundo: el Brunello di Montalcino.

A mediados del siglo XIX un grupo de viticultores comenzó a experimentar con uvas de una variedad de Sangiovese originaria de la zona, obteniendo un vino que soporta un largo envejecimiento, mejorando con el tiempo.

Qué ver en Montalcino

El centro histórico de Montalcino está dominado por la poderosa Fortaleza. Construida en el 1361 reutilizando en parte las estructuras anteriores del siglo XIII, se convirtió en el último baluarte de la resistencia de la República de Siena contra la conquista de los Medici.

El Museo Cívico Diocesano de Arte Sacro, que se encuentra en una parte del antiguo convento de Sant’Agostino, alberga una de las más ricas colecciones de pinturas y esculturas de madera de la escuela sienesa. Entre las iglesias se distingue Sant'Agostino, del siglo XIV, la Catedral neoclásica, el Santuario Madonna del Soccorso y Sant'Egidio - la iglesia "de los sieneses". 

La plaza principal de Montalcino es la Plaza del Pueblo , donde se encuentra el edificio principal: el Palacio Municipal o Palacio de los Priores. Construido en el siglo XIII, está adornado con los escudos de los numerosos podestá que gobernaron la ciudad a lo largo de los siglos. Su esbelta estructura está flanqueada por un alto campanario que se erige casi como una torre de vigilancia, y que está sobrepasado por el "Campanone" (campana grande), cuyos repiques dan la cadencia, incluso hoy en día, de la vida en Montalcino.

En los alrededores

Una vez aquí, ovbiamente vale la pena explorar las bellísimas campañas circundantes, si vas hacia Castelnuovo del Abate podrás apreciar, solitaria, la hermosa Abadía Sant'Antimo, una estructura monumental del siglo XII. que es uno de los ejemplos más importantes de estilo románico-francés en Italia.

El territorio que rodea Montalcino se caracteriza por un espeso manto forestal intercalado con los cultivos tradicionales de la vid y el olivo, en laderas por las que discurren las maravillosas colinas que han contribuido a imprimir Val d’Orcia en el imaginario colectivo. Es justamente gracias a estas espléndidas vistas que Montalcino, junto con todo el valle, fue reconocido, en el 2004, como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

San Giovanni d'Asso, que surge en una colina, también pertenece al territorio de Montalcino. Sin dudas el que predomina es el castillo, que con el color rojo de sus ladrillos ofrece una cálida bienvenida. En una tierra de manjares gastronómicos, en el pueblo se creó el Museo de la Trufa, el primero en Italia dedicado al precioso y perfumado producto. El itinerario propone un viaje de los cinco sentidos que, entre el regocijo de la boca y el júbilo de aromas irresistibles, nos ayuda a conocer este maravilloso producto y entrar en sintonía con todo el territorio. 

Eventos

El último domingo de octubre se celebra la característica "Sagra del Tordo" (competición de tiro con arco), momento en el que se puede revivir la cultura local a través de la recreación de antiguas tradiciones.

No hay que perderse los eventos dedicados a las trufas en el pueblo San Giovanni d'Asso: la Exposición del Mercado de la Trufa Marzuolo  en marzo, aquella de la Trufa Scorzone en junio y, por último, la muy esperada Exposición del Mercado de la Trufa Blanca en noviembre.

Productos típicos

Además del famoso vino Brunello de Montalcino, los exquisitos frutos de su campaña son la miel, el aceite de oliva virgen extra, los fiambres y los quesos que se pueden degustar en uno de los numerosos restaurantes y bares de vinos característicos del territorio.