Photo ©Davide Papalini
Podenzana
Pueblo fronterizo en tierra limítrofe, entre valles estrechos y sabores únicos

El antiguo Potentiana - Podenzana de hoy - frontera extrema de una tierra limítrofe por excelencia como Lunigiana, es hoy un pueblo abierto que se extiende sobre dos (como pronto diremos) franjas de tierra dominados por los señores Malaspina desde el 1306, que sucesivamente se transformó en un Marquesado independiente. El pueblo principal está dominado por un espléndido Castillo Malaspina, actualmente privado, admirable en toda su majestuosidad desde el valle inferior. En la montaña Gaggio se puede visitar el Santuario Virgen de la Nieveque se remonta al siglo XVII.

Construido poco después del año Mil, el Castillo fue disputado desde el siglo siguiente por los Malaspina y los Obispos de Luni. Adquirido en el 1954 por Giuseppe Morandi, el castillo se presenta solemne con su austera fachada cuya entrada principal está coronada por un llamativo escudo nobiliario. En su interior se pueden apreciar amplias salas, una capilla decorada y una bella armería.

El singular territorio de Podenzana está curiosamente dividido en dos centros uno llamado propio Podenzanay el otro Montedivalli, nominalmente una única aldea del Municipio. En realidad, el área Montedivalli es un exclave - es decir, una especie de isla - del territorio municipal que limita parcialmente con Liguria (las dos franjas del territorio de Podenzana están separados por la presencia, entre ellos, de parte del territorio de los municipios Bolano y Tresana). A pesar de la división en sólo dos fracciones, en realidad el territorio de Podenzana consiste en una miríada de pequeños núcleos que se extienden hasta Val di Vara. Desde lo alto, el valle y la Fortaleza Brunella dominan. Montedivalli, entre sus pueblos esconde un verdadero pequeño tesoro, la antigua Parroquia Sant'Andrea, situada en lo alto de un grupo de casas en una colina aislada entre tres pequeños y hermosos valles, la parroquia es también una pequeña perla del arte románico.

Como sucede un poco en toda Lunigiana, también Podenzana es una meta perfecta para los amantes de la naturaleza. Hay muchas oportunidades para sumergirse en el bosque de castaños a lo largo de senderos donde puedes practicar el senderismo y el ciclismo. Desde el punto de vista gastronómico, Podenzana es famosa como capital del panigaccio, una antigua comida cocinada en platos de terracota sobre el fuego de la chimenea, preparada con una mezcla no densa (tipo piadina) de harina de trigo, agua y sal.