Photo ©Mattia Marasco
Poppi
Desde el castillo de los Condes Guidi hasta la hermosa Ermita de Camaldoli

El pueblo de Poppi está incluido en la lista de los Pueblos más Bellos de Italia y su historia, como la de toda la zona, está muy vinculada a la familia de los Condes Guidi, que construyeron castillos no sólo en su pueblo natal, sino también en Romena, Porciano, Montemignaio y Castel San Niccolò.
El castillo de Poppi, icono histórico de Casentino, con su imponente estructura bien conservada a lo largo de los siglos, se eleva majestuosamente sobre el pueblo y domina la llanura de Campaldino, escenario de la histórica batalla de Campaldino entre las facciones de los güelfos y los gibelinos de Arezzo y Florencia, el 11 de junio de 1289.

Qué puedes ver en Poppi

Fueron los Condes Guidi quienes encargaron la construcción del Castillo en el Siglo XIII; se cree que la parte más antigua de la mansión medieval es obra de Lapo di Cambio, mientras que aquella más reciente, construida hacia finales del Siglo XIII, se atribuye al más famoso Arnolfo. En el patio, la mirada se dirige inmediatamente a un complejo sistema de escaleras y a una rica colección de escudos. En el interior de la capilla el espectáculo lo ofrece un ciclo de frescos de Taddeo Gaddi, uno de los discípulos más importantes de Giotto. Una visita obligada en el Castillo es la espléndida biblioteca, cuya impresionante colección de libros es un verdadero tesoro. Según algunas fuentes, Dante Alighieri fue uno de los huéspedes de los Condes Guidi durante su exilio de Florencia en el 1310.

En Poppi se encuentra el Parque Zoológico de la Fauna Europea, que ocupa una superficie de unas 50 hectáreas, con árboles de pinos, castaños y robles seculares, donde se pueden admirar algunas especies de la fauna europea: el rebeco alpino, la lechuza común, el búho real, la nutria, el lobo, el lince europeo y el oso.

En los alrededores

Poppi es un punto de partida perfecto para explorar Casentino, la parte más alta del valle del Arno, una tierra de bosques y monumentos de fe, de colores y silencios. Sus bosques de castaños, hayas, robles y abetos constituyen el patrimonio natural del Parque Nacional de los Bosques de Casentino y caracterizan al mismo tiempo dos lugares de intensa espiritualidad: Camaldoli, con su Ermita y su Monasterio, y el Santuario de La Verna, donde San Francisco recibió los estigmas.
La Ermita de Camaldoli, situada en un bosque de abetos seculares y fundada por San Romualdo alrededor del año 1012, es uno de los lugares de espiritualidad más importantes en Toscana. La iglesia, dedicada a San Salvatore, ha sufrido numerosas transformaciones y conserva un retablo de terracota vidriada de Andrea de la Robbia en la capilla San Antonio Abate. Frente a la iglesia se encuentra la celda de San Romualdo, la única abierta a los visitantes. Unos kilómetros más abajo se puede apreciar el conjunto arquitectónico formado por el Monasterio, la Casa de Huéspedes y la Iglesia de los Santos Donato e Ilariano. Su interior, de estilo barroco, alberga las primeras obras de arte de Giorgio Vasari.

Desde Poppi, recorriendo unos 10 kilómetros, se llega a la Parroquia San Pietro a Romena, una joya de la arquitectura románica que data del 1152, construida íntegramente de piedra.
No muy lejos, las torres del
Castillo de Romena se alzan en medio de la naturaleza. Construida hacia principios del Siglo XI, bajo el dominio de los Condes Guidi, es una de las más evocadoras de Casentino y una de las más conocidas en Toscana por su riqueza de recuerdos históricos, aunque hoy sólo queden imponentes ruinas.

Productos y platos típicos

La gastronomía local es típica de la zona de Casentino, basada en los productos que ofrecen sus ricos bosques -trufas, setas, castañas- y caracterizada por platos sencillos pero sabrosos, como los tortelli de patatas. No faltan los quesos y embutidos, empezando por el jamón de Casentino.