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Santa Croce sull’Arno
Centro de excelencia en Toscana por el curtido natural de cueros

Santa Croce sull’Arno, como anticipa su nombre mismo, se encuentra en el margen derecho del Arno poco después de la confluencia con el río del torrente Egola. El territorio de este pueblo es completamente llano y está rodeado de colinas.  

El orígen de Santa Croce corresponde más o menos al año 1000, cuando algunas familias de Lucca fundaron en esta zona una pequeña comunidad alrededor de un oratorio donde se conservaba un crucifijo de madera antiguo, al cual se debe el nombre de Santa Croce.

En el pueblo se puede visitar la Colegiata San Lorenzo, con su campanario y el oratorio, donde se conserva un hermoso Cristo en la cruz, que reproduce el modelo iconográfico del Santo Rostro de Lucca, el más antiguo ejemplo de escultura de madera de finales del Siglo XIII. La Iglesia San Rocco, ha sido construida hacia el 1650 sobre los restos de la antigua capilla de la Madonna delle Grazie, es también muy bonita.

Fuera del centro histórico vale la pena visitar el Parque Cerbaie y  Poggio Adorno, destinos perfectos para paseos agradables en medio de la naturaleza.

Santa Croce sull'Arno cuenta con una notable tradición histórica en el curtido de cueros y aún hoy es uno de los centros de vanguardia para la técnica de la curtición natural

Santa Croce, en Tierras de Pisa, forma parte de lo que se conoce como el Comprensorio del Cuero, o bien, un distrito donde se procesa el cuero, el calzado y los artículos de piel. En la zona también se encuentra Castelfranco di Sotto, un pueblo conocido por su famoso Palio de Barchini: un desafío en unas características barquitas con ruedas en el que los barrios compiten por un "cencio" (trapo). 

A pocos kilómetros de distancia se puede visitar Santa Maria a Monte, con su área arqueológica de la Fortaleza: la parte más alta del pueblo ofrece ahora una agradable terraza panorámica.

San Miniato, por último, una famosa etapa en Vía Francígena, es apreciada en la época otoñal por su preciada trufa blanca que, a diferencia de otras trufas, se consume no sólo cruda, sino también sobre platos calientes como tallarines, escalopes, huevos o risotto.

Un momento ideal para visitar la zona podría ser el mes de febrero, con motivo de las populares y espectaculares fiestas del Carnaval de Santa Croce, cuyos orígenes se remontal al 1928.

Otro evento tradicional es la Festa del Macarrón de Santa Croce, creada para celebrar el dulce típico de Santa Croce sull'Arno elaborado por los pasteleros dedicados, o bien, los productores locales. Éstos compiten en un concurso donde se gana el llamado "macarrón de oro".

El Macarrón de Santa Croce es el pastel de almendras símbolo de la localidad. La receta se originó a finales del Siglo XIX en el antiguo Monasterio de Santa Cristina. Más tarde, en el Siglo XX, llegó a los bares y panaderías de los pueblos. Suele comerse como un pastel de fin de comida que acompaña perfectamente con el Vinsanto toscano y otros vinos licorosos de postre.